Como un gato movido por la noche
-oscuridad de ojos abiertos-
salté

Te me sé de memoria

Del sueño rescato esto: estábamos viendo una película que yo había visto incontables veces.

*

La mujer reflejada en la ventanilla
¿Se mira a sí misma o al paisaje?

Y quería escribir "descenso"

Cuando caigo, siento que todo ha sido mantenido con esfuerzo y que lo natural es el descanso
El único recuerdo que tengo es este: ella parada frente a la puerta, como a punto de irse o de entrar, o yo en cualquiera de esas acciones, da igual. Tal vez un saludo, pero así, en tránsito. Ella bajita, con la cara un poco hinchada por su enfermedad, quizás una pollera gris o verde seco. Parada y sonriendo.

(La belleza de esa mujer transforma los lugares a los que llega)

"Amar a los que son así: cuando entran en una habitación, no son personas, caracteres o sujetos, sino una variación atmosférica, una variación de color, una molécula imperceptible, una población discreta, una neblina o una llovizna."

Deleuze

[Leo a Olga y lloro,lloro, lloro. No puedo hacerlo sin emocionarme. Su poesía es mucho más que muy hermosa. En cualquier momento va a venir el herrero y yo tengo los ojos hechos de caminos rojos. Tendré que decirle "Estoy leyendo a Olga" y que él se ocupe de comprender y de guardar silencio.]

Tú, la más imposible
A Yola
Como garra de puma es esta pena,
como sangre que cae a sobresaltos de un adiós a otro adiós,
como arena de vidrio entre los dientes.
Es la cuota definit§iva de la soledad, el saldo de la herencia.
Voy a mirar atrás la parte que me dejas.
Voy a partir en dos nuestras hogueras,
el palomar, los soles, las tormentas, las quintas y los médanos.
Quiero partir en dos lo indivisible.
Pero entonces se desmorona el mundo, se me desteje todo el universo.
   
Porque sólo eran míos y nada más que míos
los rincones del miedo y las lentas ortigas de la penitencia,
y apenas, ni siquiera.
Mío sólo es el luto.
Ahora soy yo sola para toda la pena.
Y la casa se va, la casa insomne
que se levanta y anda entre las ruinas se va yendo contigo.
El carruaje encantado, el carruaje de risas, el carruaje de fiesta,
se bambolea, oscila,
cruje bajo la luna con sus preciosos huesos:
se ha vestido esta vez de blanco carromato de la muerte.
Tú estás diciendo adiós desde lo alto;
saludas alejándote, como desde la pista de algún circo perverso.
Tu prueba fue rodar magistralmente por el tejado hasta la canal¨eta,
como en aquellas siestas, como en ésta.
¿Y si saltaras desde ayer hasta hoy,
si estuvieras cayendo todavía del árbol al estanque
y surgieras de pronto coronada de dueña del verdín para esta hora,
así como demora siglos en llegar la luz de las estrellas?
Vertiginoso y lento también fue tu esplendor
y así fue tu plumaje
-la tibia cabellera de la selva desplegada en la ola-.
Nadie tuvo en los ojos tanto fulgor de antorchas,
tantas chispas de luciérnagas ebrias en la noche cerrada,
ni en la boca una risa tan semejante a un vuelo en pleno mediodía.
Nadie tendrá después ese perfume de ámbar y canela,
ese vaho que asciende al levantar las piedras de nuestra propia tribu,
ese aliento de espuma que nos llega de remotísimas orillas.
Bajo las mismas alas
el viento susurró en nuestros oídos distintas melodías:
a ti te dictó el canto seductor de la dicha en un jardín cautivo
y bordaste tu casa para una larga fiesta, contra humaredas y> tormentas,
porque tuyo era el hilo y tuya era la trama del tapiz.
Tu ciencia fue trocar en prodigio cada error
y convertir las culpas y las furias en un grano de sal,
la inconstancia en un soplo y los remordimientos en escombros.
Pintaste de colores brillantes los fracasos
y pudiste cubrir tus retiradas con huesos para perros y jirones dorados.
¡Ah tu alquimia secreta para lograr el filtro del olvido!
Conseguiste borrar las capitales de la oscuridad, los ríos del abismo.
Apenas si retenías un puñado de perlas ganadas al destino.
Tu museo cabía en la memoria de un pájaro feliz.
No sé si recordabas el chirrido de la roldana del aljibe
cuando el balde subía cargado de regalos en las celebraciones infantiles.
A veces vuelvo a oír ese mismo sonido destemplado
cuando el insomnio arroja su cubo de agua amarga sobre mi rostroH frío.
Pienso si aún recordarás que fuimos ángeles, girasoles, Julietas y hechiceras.
Ahora ya eres reina. Tú llegaste primera,
y ahora soy apenas poco más que mendiga en el final de la carrera.
Tú ya lo sabes todo,
y hasta podrás mirar por dentro un hormiguero, así como querías,
y acaso sea el mundo,
el mismo mundo de las emboscadas donde algo jugó mal;
te atrapó a tientas alguna sombra informe, la sustancia innombrable,
y estampó a sangre y fuego en tu costado la mancha venenosa.
No pudiste cambiar el desenlace,
corregir el color de un cielo de amenazas,
volver atrás las últimas puntadas del prolijo tapiz.
Tú, la más imposible de los muertos.
Ahora vas en coche, vas en casa que rueda por el blanco arenal,
y ya no puedo hablarte a través del espejo, como siempre,
como cuando cambiábamos sonrisas y secretos sólo con las imágenes2 hermanas,
sólo con los reflejos.
Pero debo decirte que a tus plantas las abatió esa tarde una ráfaga helada
y tus pájaros sueltos aletean y chocan contra la oscuridad.
No, no estoy escondida en un armario
ni juego a que me parten de nuevo el corazón.
Estoy aquí para apagar las luces, para cerrar las puertas,
cuando vuelva por mí la casa en que te vas.

Olga Orozco

Me encantan los días en los que tengo la casa solo para mí. Disfruto increíblemente del silencio, de esa disponibilidad absoluta que tienen todas las cosas.
Hoy cerré la compu, saqué la silla de mi escritorio al patio que da a mi habitación, busqué las papas fritas que madre me compra para mimarme, saqué mi cervecita del freezer y pasé un momentito ahí...

Estar es suficiente.
Esa sensación de verano de la que hablábamos ayer sigue aunque una tormenta amenaza desde hace horas... Estoy contenta porque sí y tengo la certeza de que ciertos días puedo disfrutar de lo mínimo que es todo.
Brindo por nosotros
Te amo

*

Envuelta en la temperatura en la que soy una con todo
recito poemas por única vez

(sincronía pura)

...
Yo vengo sin idiomas desde mi soledad,
y sin idiomas voy hacia la tuya.
No hay nada que decir,
pero supongo
que hablaremos desnudos sobre esto,
algo después, quitándole importancia,
avivando los ritmos del pasado,
las cosas que están lejos
y que ya no nos duelen.

Luis García Montero

La espera de mí

Si me mostraba así hubiera tenido que dar explicaciones, y terminar en las palabras de siempre. Como aún no surge lo nuevo en todo su esplendor, existe el peligro de que vuelva a suceder, de que lo viejo se agolpe en su afán por restituirse. Eso sería para mí un verdadero gasto, y no estoy dispuesta.

Esta vez decidí vivir plenamente la soledad que me corresponde por mi ejercicio de libertad. En un acto de alquimia he logrado quedarme en ella como en un territorio digno de ser poblado sola.
Eso tiene poco que ver con el amor. Creo que el amor es cumplimiento y que el solo deseo es ausencia. Me parece que esa sensación - no la podemos llamar sentimiento- que está alimentada exclusivamente por un deseo que se renueva como deseo y nada más que deseo, es sólo una ansiedad por colmar una distancia, pero que no lleva a una plenitud de otra naturaleza como es a la que te lleva el amor completo, realizado, pleno.

Olga Orozco

Algo así:

(No te he hablado suficientemente aún del creciente elemento mágico que ha invadido mi vida, de los deseos que se ven colmados enseguida. Te asombrarías mucho)

Henry Miller

Pura vida


Hacía mucho tiempo que no escribía una de esas cartas donde siento el peligro de dejar mi vida. "Dejar la vida" es una frase bastante curiosa para expresar el jugarse entero, un abandonarse que hace que la vida te abrace por completo.

Sentir que puede haber un antes y un después de la escritura que es genuino acto de intimidad, un gesto de amor, vaciarse por completo más allá de todo riesgo, desnudarse hasta decir "soy solo esto, mirame", no tener la menor duda de que en ese movimiento algo fluye, la sustancia vital, el tiempo, lo innombrable, la sangre, descubrir que ahí ocurre una auténtica transformación, es algo que no cambio por nada del mundo. Constituye una de las experiencias más hermosas de ser, y me siento profundamente agradecida de estar viva.
"Escarba, escarba en donde más duela en tu corazón"

Olga Orozco


Justo cuando necesitaba serenidad, junio me regala tormentas. Mi primer reacción emocional es desbordada y no me queda más que esperar, dejar pasar, confiar aun en este tiempo.

Después y como siempre, escribir, excavar dentro.

La oscuridad es otro sol o la excavación


“He contado muchas veces que empecé a escribir antes de saber escribir”¨

Olga Orozco

Ante las incógnitas provocadas por la intensidad del vivir, la niña que era y es Olga en su cielo aprende a preguntar, preguntar, preguntar. Sus interrogaciones lanzadas al aire, al pájaro, experiencia vital, se ahondan buscando el jardín, abordan al mundo entramándolo. No le satisface la clausura de las respuestas, o mejor dicho: entiende sólo de respuestas que son nuevas preguntas que tejen más allá. ¿Hasta dónde? Hasta el silencio, o lo inevitablemente vedado. Hasta lo que antecede al verbo primero, su antesala. Hasta que “lo imposible sea”. Aun del otro lado.

Cada historia personal transcurre entre dos gratuidades: el nacimiento y la muerte. De un punto al otro (o al mismo: la vuelta al origen) ocurre la trama donde nos jugamos la vida o la vida nos juega. En los relatos de infancia de La oscuridad es otro sol (1967) de Olga Orozco somos partícipes de las primeras veces de Lía “que vuelve desde el porvenir”, de las experiencias vitales que tiene jugándose: el amor, la muerte, el dolor, las traiciones, lo extraordinario… En la creación, esos acontecimientos esenciales no pertenecen de manera rigurosa, ni menos aun estanca, al “tiempo de la infancia”, sino que ruedan dentro de una memoria circular que los muestra en movimientos multidireccionales, bajo la luz de retornos y anticipaciones. “Acaba de suceder por primera vez. Acababa de marcar hacia delante a todas las mujeres que trasladarían sobre mi sus propias malicias, sus delirios y sus intenciones aviesas”. Hay alteraciones (algunas desmoronan la fatídica relación causa-efecto), simultaneidades, un “desorden” que enriquece la experiencia y sus sentidos. Que alivia cargas, también. En una conferencia dada en Córdoba la autora expresó su deseo de violentar así al tiempo, de transgredirlo para luchar por la vida. Este modo de percibir el tiempo/memoria, quizá, nos permita “trasladar” los símbolos que construyen el mito de la infancia a otros tiempos de nuestra vida. Para ingresar al juego en todo presente, para permanecer siempre en el aprendizaje del extrañamiento.

Olga empieza a escribir hablando, jugando con las palabras, tejiendo aquella interrogación que mencionaba al comienzo. El papel viene después. Como en un juego peligroso, en estos relatos que dibujan el origen de su escritura todo parece estar para abrir o ser abierto. Hay puertas –preguntas- que se multiplican incesantemente, también falsas puertas –preguntas-, laberintos y pasillos que no se sabe si dan a muro o al verde. ¿Acaso abrir no es también cerrar? ¿El pez pájaro? ¿El cielo, el suelo? Olga puede ver en sus relámpagos la unidad de todos, lo primero (otra vez el verbo). “La conjugación es una sola persona. Cada uno es lo otros, y mi nombre y el tuyo son solo una impostura”. Aun cuando “de este lado”, en la caída, se develan motivos incompletos/ sed/ desesperanza: lo separado, lo cerrado, descubre como contrapunto una continuidad que trasciende lo aparente y sus posibles. La pregunta excava, excava, y llega al fondo del cielo.

La profundidad milagrosa, la generosidad textual y vital de estos relatos, nos dan la posibilidad de realizar una lectura con los ojos cerrados, afín a un tacto. Hay relieves que parecen no terminar de explorarse nunca. Es asombrosa la densidad, los espacios que siguen abriéndose a pesar de las sucesivas leídas, como velas mágicas que vuelven a prenderse para que pidamos más deseos. Pedí lo imposible. Y que sea.


(Publicado en Bitácora de Vuelo y en El jardín posible)


Mi abuela Margarita en sus 80

(enfática y risueña)
- Tengo unas ganas de ponerme a escribir yo.....¡ah, todas macanas!
Todos los motivos de mi vida interior son acuáticos: icebergs de fuego, la inmensidad del océano a diestra y siniestra, el miedo terrible que me provoca imaginar lo que ocurre debajo de los transatlánticos.

En esporádicas reuniones

Nuestra relación consiste en un saludo de bienvenida y otro de despedida, con intercalo de un "cómo estás" que es pura fórmula. Eso no tendría nada de extraño, ni siquiera cuando te une la sangre. Pero que pretenda que yo actúe como si hubiera algo y más, que juegue al como sí con el único propósito de mantener formas hipócritas, conmigo es cosa vana. Cualquier discurso que teja en mi contra, vuelve y la envuelve.

Salvando las distancias

El otro día nos estuvo hablando del escritor fracasado y me quedé pensando en todo lo que de eso hay en mí. Para decirlo mal y pronto, me dejé de joder con la cantaleta de no escribir.

Antes que jalar orejas, prefiero morderlas

Lo he visto vendiendo caramelos en la entrada del Cine Teatro Córdoba. Toma el c4 en 27 de abril y "elige" el primer asiento. Tiene algo que me recuerda a mi tío, no sé si es exactamente físico.

Casi siempre es igual: cuando siente que estoy a su lado o detrás me pregunta la hora. En cada parada hace un ruido raro con su boca ¿cuenta? ¿identifica?. Cuando el colectivo dobla por ahí me pregunta ¿Estamos en Fleming? Y siempre le digo que sí. Me bajo y él sigue...

Podría ser yo o cualquier otra persona que ocupe esos lugares.

*
Llevo décadas haciéndolo y el viaje es tan absurdamente largo, que algo hay que inventar. A veces juego a cerrar los ojos y seguir el camino con el recuerdo. En algún momento digo "debemos estar en tal lugar" y los abro para ver si es cierto. Desafortunadamente el acierto es una consecuencia de la costumbre y la domesticación.

Continuidad de los sueños reparadores

Aparecen personas que ya no están más en mi vida, que fueron importantes en su momento y después no. O sí, pero no. Es simplemente como dice Olga: "y después ya no estaban". Como sea, la vida compensa. Jota me da un abrazo; A revierte sus palabras; yo puedo saber cómo está Ce....

A veces, después de siglos de luz, releo estas palabras y me encuentro riéndome como loca porque no sé a quién nombraba cada inicial. El olvido es y no es una trampa. Caigo y no caigo. Me elevo.


¿Tenemos asuntos pendientes?

Te invito a mis sueños

"Sos como un volcán a punto de estallar"

Y porque acierta será que me quedó grabado a fuego. De estos días digo que me siento sin energías y como "un volcán a punto de estallar", aunque no sepa cómo pueden combinarse ambas cosas.

Lo digo en tonos de rojo: siempre fui una adelantada. Ya estoy pensando qué cabe en mi valija

ese no me reconoce,
a lee mi libreta roja,
ene duerme.
hay un ruido de auto a alta velocidad

estoy helada como un grito

Tarde es temprano

He perdido muchas oportunidades de ese tipo. Aún no sé muy bien por qué. Algunos días lo imagino como una salida de escena y mi aparición repentina en otra parte.

Salirse de sí

Sin embargo, las sirenas poseen un arma mucho más terrible que el canto: su silencio.

Kafka






M.E. renueva en mí el amor y el gozo por la literatura y la vida.

Se corta la luz y estoy en mi habitación a medio desvestir. En lugar de acostarme como puedo (tengo cuadernos y libros sobre las sábanas), me siento al borde de la cama con los ojos abiertos y espero.

"las hebras que segrega la sustancia de la poesía"

A lo sumo un ansioso follaje que susurra el idioma del amor, una lluvia sensual embalsamada por el asombre y el deseo, una provocación al fuego, al erotismo.

Olga Orozco





El amor llegó hasta a mí o llegué hasta donde en mí era el amor. Desde entonces lo que en verdad es se expande naturalmente. Personas, gestos, cosas, en suma: el mundo alrededor ha ido tomando su auténtico lugar, revelado el peso, la resonancia.

No sólo el hoy, también el pasado entero se resignifica bajo estos signos.

gorriones

Si él está, hay migas de pan por toda la cocina, por todo el comedor. Los tres las juntamos religiosamente y se las damos a los pájaros.

poderes

Antes de dormir, este ejercicio de luz: agradecer. Incluso las sombras que cada tanto emergen con claridad aterradora. Puedo empezar y quedarme dormida al instante, o decir dos frases y ponerme a volar. Otras veces es un imán, un mandala infinito bordado con lo que trae el día. Infinito: de adentro hacia afuera.

Ensimimada

amores perros

Voy a darle de comer a Cabrito. Hice barro cuando le cambié el agua y es justo frente a ese charco que lo espero. Él se acerca despacio, rodeando "la cosa", pisando con suma suavidad. Me da ternura, y mucha gracia verlo así, con sigilo felino. "¡Cabrito, no seas tan delicado! ¡Sos un perro!" Obediente pisa con fuerza el agua y las pintas marrones explotan en mi ropa y cara.
Ahora sí me estoy riendo fuerte de mi propia torpeza. En voz alta le agradezco -otra vez- su lección, su delicadeza animal.
Me devolvió la ropa con un perfume tan rico que no pude evitar ponérmela para dormir.
Tuve el mismo sueño dos veces. En blanco y unos días después en negro.
Cuando no me puedo dormir pienso en nombres, sus diminutivos y apodos correspondientes. Pruebo llamando, pero todavía no hay uno que sea.

Donde vamos a vivir no hay nombres prohibidos y eso alimenta mi imaginación.
Me desperté soñando esa música y una afirmación que ya no recuerdo.

Esto no es una cita

Al silencio de aquella que permite soñar

René Char



En este época del año se abre un portal que es todo eso cayendo. Y lo eterno que, sin ánimo de redundar, todavía dura. La única diferencia entre nosotros es que yo elegí el silencio.
Y es de este casi de lo que quisiera decir y no sé por dónde empezar

Umberto Eco

Ay, María

Quiere la realidad, pero la realidad poética no es sólo la que hay, la que es; sino la que no es; abarca el ser y el no ser en admirable justicia caritativa, pues todo, todo tiene derecho a ser hasta lo que no ha podido ser jamás.

María Zambrano

Estar atenta, atentar

La exploración

"La lluvia nunca vuelve hacia arriba"

Así como vienen enormes olas de amor, se me agolpan las sombras y huyo de las trampas de luz donde apegarme. Ni huir, ni buscar el sol. Me acuerdo de esos versos de Olga y convoco a todos los poderes de excavación que tiene la palabra.

vos

Dándome un abrazo, caminando adelante mío para ofrecerme tu mano cuando intento subir una montaña, defendiéndome de algunas sombras. En mis sueños sos la exacta continuación de este lado del mundo.

El paciente repite en lugar de acordarse

Freud




El paciente repite en lugar de acordarse


El paciente repite en lugar de acordarse

Epígrafe sin texto

Más cuídate del agua, del amor y del fuego

Olga Orozco
Asientos de a dos pero cada uno solo. Quien va atrás canta. Sé que está cantando, pero no alcanzo a saber cuál canción. Si me sentara con él, seguramente se callaría.


Esto en tantas cosas.

La belleza otra vez

"Dejé un juanelino que me hizo pensar en vos. Creo que cuando la gente descubre algo bello y piensa en vos, es que tenés algo que ver con la belleza."
*
A veces me olvido de todo lo que desaprendí y comienzo con las repeticiones, con el drama. Auto-stop. Busco cualquier cosa que me serene, que me devuelva donde estoy: rozar yema con yema, rozar la yema de los dedos con los labios. Regreso por el tacto.

*
Reírme de mí: por ejemplo, de la cantidad de colores con los que me visto al mismo tiempo y lo atípico de las combinaciones. Ni hablar de los motivos de mis medias. Desde lejos se me ve.

O de madre cuando ve vidrieras (yo camino a su lado) y me dice: "te regalo lo que quieras, pero que no sea negro." En su mayor amplitud: "comprate lo que te guste, excepto libros."


*
Lo poco que necesito para estar contenta últimamente. Hoy me acordé de los animales. Estuve no sé cuánto tiempo parada en la góndola de los fideos, al frente de un paquete repleto de animalitos. Viendo cuáles había e imaginándome mientras tomaba esa sopa o metía algunos en un sobre y los mandaba por correo. Son fantásticos.

Ya me pasó con las verduras. Me enamoré de todas ellas. La vez pasada un señor creyó que mi detenimiento frente a las paltas era indecisión, eligió una y me la dió. Ternura, también.


*
Hasta se me dio por la sociabilidad. Hay personas que no conozco y me saludan y respondo como si las conociera. Por si acaso suceda más tarde. En el barrio, una chica que se va a la escuela. En el colectivo, alguien que baja en ciudad universitaria conmigo. Saludo a todos los choferes de colectivo, con especial énfasis a los caracúlicos. Mirame cuando subo. Soy la que cierra los ojos para ver los colores que al negro da el sol.



*
Hablar lo necesario. Entro a esa oficina por quichicienta vez y ella me pregunta ¿Sos María José? -No.

Y la dejo esperando en un silencio bastante ridículo.


*
Cuando me cuenta sus problemas, solamente escucho. Si quiere saber qué pienso, me preguntará. Eso de andar dando opinión de todo, sin que te lo pidan, ya no me va. De sugerir cuando no te llaman. Dejo lo mío a un lado y acompaño.

***

"Y si te duele, si no puedes, eso se te va caminando"

Me olvidé cómo se tira el I ching

Mis problemas de memoria y/o personalidad múltiple son reales y graves
¿Podré llegar a ser Madame Gabí?


****
Anónimo dijo...

"en una sensibilidad de menos de un metro cuadrado"


te mandé mail chino

Salvando las abisales diferencias:

Callamos, decía Sor Juana, no porque no tengamos nada que decir, sino porque no sabemos cómo decir todo lo que quisiéramos decir. El silencio humano es un callar y, por tanto, es implícita comunicación, sentido latente. El silencio de Mallarmé nos dice nada, que no es lo mismo que nada decir. Es el silencio anterior al silencio.

Octavio Paz.

Lo imposible es

Para Lau en el día del niño
llena de sol y música

- Mamá, sé cómo hacer una pelota cuadrada.
- ¿Cómo?
- Escuchas una música y en tu cerebro [brain] (él dice braim) haces una pelota cuadrada.
- ¿Qué música?
Impaciente, conteniendo el enfado.
- ¡Cualquier-tipo-de-música!

*
-Mamá, tengo un oído especial. Puedo oír música en mi cerebro, y puedo oír voces también, voces que no están ahí.


Clarice Lispector
Explorar lo que dejé de lado por miedo o cualquiera de esas pestes. Como cuando me llamó ele y a su propuesta respondí: "Lo voy a hacer sólo porque no me animo".



Observación

En el patio de casa, al solcito de la siesta, con un espejito me miro la espalda. Tengo rayones de lapicera negra. Uno. Dos.

Rom: a beleza é

*



*
Às vezes, em dias de luz perfeita e exacta,
em que as cousas têm toda a realidade que podem ter,
pergunto a mim própio devagar
por que sequer atribuo eu
beleza às cousas.

Uma flor acaso tem beleza?
Tem beleza acaso um fruto?
Não: têm cor e forma
e existência apenas.
A beleza é o nome de qualquer cousa que não existe
que eu dou às cousas em troca do agrado que me dão.
Não significa nada.
Então porque digo eu das cousas: são belas?

Sim, mesmo a mim, que vivo só de viver,
Invisíveis, vêm ter comigo as mentiras do homens
perante as cousas
perante as cousas que simplesmente existem.

Que difícil ser próprio e não ver senão o visível!


Alberto Caeiro

¡ A saltar los fuegos de San Juan !






Ahora sé qué se ganó el fuego.



"¿Por que durar es mejor que arder?"

Rom: Virginia Woolf : diario de una escritora (plural)

"Casi todo me atrae. Sin embargo se alberga en mí algún buscador infatigable. ¿Por qué no hay un descubrimiento de la vida? Algo para ponerle las manos encima y exclamar: "¿Es esto?"
Mi depresión es un sentirme acosada. Estoy buscando: pero no, no es eso… no es eso. ¿Qué es entonces? ¿Tendré que morir sin haberlo encontrado? Y luego (como anoche, cuando atravesaba Russell Square) veo las montañas en el cielo: las grandes nubes; y la luna que se está alzando sobre Persia; tengo una grande, sorprendente impresión de que hay algo allí, que es "eso"? No es exactamente la belleza a lo que me refiero. Quiero decir que la cosa en sí basta: es satisfactoria; acabada.
También una impresión de mi propia rareza, de la rareza de estar caminando sobre la tierra. También está ahí, la infinita extrañeza de la posición humana; estar atravesando Russell Square, con la luna allí arriba y las nubes como montañas.
Quién soy yo, qué soy, y todo el resto; preguntas que siempre flotan en torno: y de pronto doy de narices con algún hecho concreto -una carta, alguien- y vuelvo a ellos con un gran sentimiento de frescura. Y así continúa. Suelo toparme frecuentemente con este "eso", y experimento entonces un gran reposo."




¿Aquel cadáver que el año pasado plantaste en tu jardín,
ha comenzado a brotar? ¿Florecerá este año?
¿O la súbita escarcha perturbó su lecho?
¡Oh, mantén lejos de aquí al Perro, que es amigo de los hombres,
o volverá a desenterrarlo con sus uñas!
¡Tú! hypocrite lecteur!, -mon semblable, -mon frère!

La tierra baldía.
Eliot


Ignoti nulla cupido
(no hay deseo de lo desconocido)

"tú no me buscarías si no me hubieras encontrado"




micro-extractos de La metamorfosis de los gustos, de Bourdieu

máiomai

(...) las palabras de Safo kai potheo kai máiomai son redundantes - "Te deseo y te deseo"-. Antes bien, significan "Deseo y encuentro [ lo que está oculto]". Me gustaría incluir la sensación física de palpar cuidadosamente en busca de cosas ocultas o escondites (22). En el verbo poético máiomai hay una dimensión física para la expresión de la pasión y la exploración mutuas. El desear y el tocar aparecen juntos como dos aspectos de la misma experiencia: tocar es tocar-con-deseo, el deseo es deseo-con-tocar.

La doble conciencia en la lírica de Safo. Fragmento
John J. Winkler
Entonces aprendí a llevar (dejarme llevar por) una escritura paralela (otra), tan exigua como aquélla, igualmente necesaria.

peces/ lobos/ pájaros/ cabritos

*
¿Podré decir alguna vez: "hoy escribe", al igual que "hoy llueve", "hoy hace viento"?


*
¿Y con el verbo leer? ¿Se podrá decir "hoy lee" como se dice "hoy llueve"?


*
Por un instante me parece entender cuál debe haber sido el sentido y la fascinación de una vocación hoy inconcebible: la de copista. El copista vivía simultáneamente en dos dimensiones temporales, la de la lectura y la de la escritura: podía escribir sin la angustia del vacío que se abre ante la pluma; leer sin la angustia de que el propio acto no se concrete en algún objeto material.


Italo Calvino


Francis James decía de Schwob que: "tenía el don de ponerse al alcance de uno"

Pablo Narral

cuatro semanas

"¡Abuela! ¡Abuela!" Y ella sigue comiendo como si nada. "Mamá, ¿la podés tocar para que sepa que le estoy hablando?"
"¡Coloradita! Ay, muy rojita."

"¿Por qué hay algo en lugar de nada? " (*)

Dijeron en la conferencia a la que fui ayer y anoté con una desprolijidad impecable y digna de mí. Adoro la vida que no deja de mostrarme.






(*) Leibniz
Si no agrego lo que estoy viendo, los demás no se enterarán de nada, pero yo empezaré a crear con él una organización dentro de la Organización, una sociedad turbia, llena de alusiones, de sobrentendidos y de omisiones
Olga Orozco



Entendí perfectamente cuando lo dijo. Tampoco quiero una organización dentro de la organización. Esas traiciones. Jugar al solitario

Lo difícil

Pasar de los días en que leo el pensamiento a esta oscuridad...

Cuando el vacío ocupa lugar o la meta-ocupación

Tiro todas las cajitas que guardan nada y ocupan tantísimo

¿Qué estás pensando?

En las malas intenciones, en cuando quieren hacerte un daño y terminan haciéndote un favor.
"¿Para qué ir y ver?" Indudable victoria de mi voluntad.
Pero a la noche sueño.
Conversación en un grupo de cuatro en el pasillo de la facu, alguien me pregunta "¿y vos qué vas a hacer después?". "Voy a viajar con el circo por todo el mundo". Risas, risas, risas. Riéndome agrego: "Lo digo en serio!"

"Los muertos de mi felicidad"

Suelo preguntarme qué buscan en este blog tan famélico, tan de titulares. Hace tanto de la abundancia, de la poesía.

¿Será el hazte fama y échate a dormir?

Pero no he estado durmiendo. Algo callada, tal vez. Curándome, seguro. Viviendo.

Y ahora feliz.

No quiero que me perdonen.

Me despierto con la siguiente frase:

No se significa en el vacío






*
Soy una hermenorauta!

Ahora los icebergs son de fuego

Te lo dije:

"são as águas de março
fechando o verão
é a promessa de vida
no seu coração"


No tan porque sí:

Exceso de signos de admiración en mis cartas/mails/mensajes por celular/etc.
Tendencia a no poner títulos. O todo se titula: "-.-". En su defecto: ".-."
Escribo tantísimo en el aire.
Es una gran mentira que las personas no cambian. Sí que cambian. A veces, increíblemente.
Lo sé, pero debo actuar como si no supiera. Salvo en mis sueños.

Lecturas para Romi y para el pajarito sin nombre.

Rom, saltando de mi tu tan tan Clarice a tu poema. La revuelta de antiguos subrayados en rojo. Y las ganas de leerlaS otra vez por vez primera.

Pajarito, vos sabés por qué, siempre. Y agrego esto de Olivier Abel que picoteé anoche: "Si tuviera que retener una sola palabra de ese Ricoeur amistoso, recordaría lo que me dijo en un momento un poco triste para mí: "Y bien, viva." "



*
En mi muda petición de socorro, luchaba contra una difusa alegría primera que no quería reconocer en mí porque, incluso difusa, era ya horrible: era una alegría sin redención, no sé explicarte, pero era una alegría sin esperanza.


*
Comprendía que "pedir" era todavía los últimos restos de un mundo nombrable que cada vez se volvía más remoto. Y si yo continuaba queriendo pedir era para aferrarme a los últimos restos de mi civilización antigua, aferrarme para no ser arrastrada por lo que ahora me reivindicaba. Y a lo que - en un gozo sin esperanza- me abandonaba ya, ah, quería ya abandonarme, haber experimentado era ya el comienzo de un infierno de querer, querer, querer.... Mi voluntad de querer, ¿era más fuerte que mi voluntad de salvación?

Cada vez más, no tenía yo nada que pedir. Y veía, con fascinación y espanto, los trozos de mis ropas podridas de momia caer secas al suelo, y asistía a mi transformación de crisálida en larva húmeda, las alas, poco a poco, se encogían chamuscadas. Y un vientre todo nuevo y hecho para la tierra, un vientre nuevo renacía.


*
Pues la actualidad carece de esperanza, y la actualidad no tiene futuro (...)


*
(...) yo quiero la actualidad sin emparejarla con un futuro que la redima, ni con una esperanza; hasta ahora, lo que la esperanza quería en mí era solamente escamotear la actualidad.

Pero quiero mucho más que esto: quiero encontrar la redención en el hoy, en el ahora, en la realidad que está siendo, y no en la promesa, quiero encontrar la alegría en este instante (...)



*
Y quiero saber si la esperanza era un compromiso con lo imposible. O bien era una puesta al día de lo que es posible ya, y que no conozco ni tengo por causa del miedo. Quiero el tiempo presente que no tiene promesas, que es, que está siendo. Éste es el núcleo de lo que quiero y temo. Éste es el núcleo que jamás quise.


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Y también mi miedo era ahora diferente: no el miedo de quien aún va a entrar, sino el miedo mucho mayor de quien ya entró.

Mucho mayor: era miedo de mi carencia de miedo.


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Te diré: es que temía una cierta alegría ciega y ya feroz que comenzaba a apoderarse de mí. Y a perderme.

La alegría de perderse es una alegría de sabbat. Perderse es un peligroso hallarse. Yo experimentaba en aquel desierto el fuego de las cosas: y era un fuego neutro. Vivía de la textura de que las cosas están hechas. Y era un infierno, aquél, porque en aquel mundo donde yo vivía no existe piedad ni esperanza.


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La esperanza era un aplazamiento para mí.


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Mas ahora veo lo que me acontecía en verdad: tenía tan poca fe, que había inventado solamente el futuro; creía tan poco en lo que existe, que remitía la actualidad a un promesa y a un futuro.


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Sé que si abandono lo que fue una vida toda organizada por la esperanza, sé que abandonar todo eso -en favor de ese algo más amplio que es estar vivo-, abandonar todo eso duele como separarse de un hijo aún no nacido. La esperanza es un hijo aún no nacido, sólo prometido, y eso hace daño



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Somos nosotros quienes no soportamos esta luz siempre actual, y entonces la prometemos para después, tan sólo para no sentirla hoy mismo y ya.


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Pues prescindir de la esperanza significa que tengo que pasar a vivir, y no sólo a prometerme la vida. Y éste es el mayor miedo que puedo sentir. Antes esperaba. Mas el Dios es hoy: su reino ya ha comenzado.

Y su reino, amor mío, también es de este mundo.



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Y he aquí que yo aprendía que la promesa divina de vida ya se está cumpliendo, y que siempre se cumplió. Anteriormente, sólo de vez en cuando, me era recordado, en una visión instantánea y luego borrada, que la promesa no es sólo para el futuro, es ayer y permanentemente hoy: pero me resultaba chocante. Prefería continuar pidiendo, sin tener valor para tener ya.

Y tengo. Siempre tendré. Basta necesitar para tener. Necesitar nunca termina, pues necesitar es la inherencia de mi neutro. Lo que yo haga de la petición y de la carencia, eso será la vida que habré hecho de mi vida. ¡No situarse ante la esperanza no es la destrucción de lo solicitado! Y no es abstenerse de la carencia. Ah, es aumentarla, es aumentar infinitamente la petición que nace de la carencia.



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Cuando se comprende a fondo el vivir, uno se pregunta: pero ¿ era sólo esto? Y la respuesta es: no es sólo esto, es exactamente esto.


(Los fragmentos son de La pasión según G.H de Clarice Lispector)
Lunes

Vino ele a casa y habló del sur, del sur del sur y de todas las distancias antes de llegar cada vez. Escuché y convidé. Le devolví su paraguas que podría deslizar toda el agua del mundo o sacarte a pasear si es el viento. Dejamos todo arreglado para ir a bailar el jueves, aunque los planes ya cambiaron. Hablamos de países, de varios países.

A la tarde llevé los libros a Rubén y como me quedaba media horita....Cuando le pregunto por Clarice y Siruela e intenta mostrarme otras opciones aclaro "Es que estoy enamorada de esa edición". Uso mucho la palabra "enamorada" últimamente. Si vos olieras mi plantita de albahaca, por ejemplo. O vieras como todo se acomoda a mis ganas...Pues nada, el poder del plastiquito: La lámpara de Clarice y dos de Ricoeur (amo ¿ves? escucharlo hablar de la esperanza)

Con ene tomamos café y "Éste no es un bar para no ser visto"; buscamos velas azules y caminamos y jazmín y caminamos.

Cenamos con ele, erre y sí, con jota nadando. Brindamos por quienes vendrán y por nosotras que estaremos. a se lo está perdiendo todo, qué tonta y allá ella. Lo que más dije fue "delicioso". La mano sobre el vientre.

Lecturas egocéntricas: Gabriela, clavo y canela.





Martes

Pesadilla. Sed. Dolor de estómago mal.

El cartero, mi nombre, caracoles marinos e imanes.




Miércoles

Hubiese querido participar de la 10ma Liberación Masiva de Libros, pero al final.... Será la undécima, cuando empiece el otoño. Ya sé en qué plaza soltarlo. Adiviná!




Jueves

Me dice: "a ver cuándo terminás". "voy a terminar". "ya lo sé, lo que quiero decir (traducción) es que", y sigue con lo que es harto conocido. Si a cada paso que soy (touché!), si a cada paso que doy, descubro y me enamoro y me sumerjo, entonces, me demoro una luz más o dos de las que "debería". Lo mejor hasta ahora ha sido la bifurcación.

Aprendizaje del día: no llegar a encabritarse, soltar. Al final, fuimos a la casa de e. Despedimos a ese que se va, lejos. Está extraña, luminosa de alegría. Le viene perfecto el "rara, como encendida". No sé evitar percibir las atmósferas.
"¿A dónde te vas, Gabi?" "Este año no me toca. "¿A dónde te vas?" "Me fui a Tanti, cuatro días. A Miramar, dos días." "Ah" Al rato y para todos: "Entonces, es que está planeando irse muy lejos!"


Lectura nocturna:

"Tal vez era preciso, ante todo, elegir la vida contra la escritura para poder, algún día, escribir y vivir. ¿Pasaje de todos, de mí también, por la afasia? Pero ¿no salgo acaso de ese estado al escribir estas páginas? ¿"Duelo de la escritura" con vistas al duelo de la memoria? Puesto que no somos fuertes. Hay que recoger un poco las velas, durante mucho tiempo, antes de enfrentar la tormenta. Pues lo que debo aceptar es también su suicidio. Aquí me toca la pregunta de J.S. : "¿De veras he vuelto?" "

Paul Ricoeur

(recoger las velas, no quemar las naves)



Viernes




Sábado

-Tenés mucho para escribir.
-Ya me olvidé
-¿Tan rápido?
-De los detalles...

*

Seguirle el juego es escucharla y nada más. No tiene ningún sentido contradecirla, ni darle pruebas. Sé que muchas cosas no son ciertas. Por ejemplo: no están todos muertos. A veces, la puerta queda entreabierta y pasa alguno de ellos, de la cocina al patio. No se abrió un hueco en el techo y cayó. La ropa en los placares sigue ahí porque la están usando. Nadie te quiere matar. Otros ejemplos: su médico le pidió matrimonio, ella le dijo que no "ya estuve casada una vez, y no quiero volver a casarme". Después, él mató a una mujer y se murió. "¿Quién me va a atender ahora?" Mi hermana tiene la habilidad de ir haciéndole preguntas, yo no. Cuando sé que es mentira, apenas me sale mover la cabeza para mostrarle que sigo el hilo de su historia, o darle la mano cuando me parece que se lo humedecen los ojos. Pero no llora, cuenta.


Hay otras cosas que no sé: si a Perla la picó una víbora justo en medio de los ojos, se desangró por una semana y por eso se salvó. Si el jazmín del cabo está detrás de la ventana, si lo trajo ella de la otra casa. Entonces, suspendo la separación "realidad/ficción", suspendo casi todo y ahora sí me animo a hacerle a algunas preguntas... Es una limitación mía.

Sería una torpeza preguntarle por sus libros, porque no puede leer. A los pájaros sólo los distingue por su canto. Hablamos de ellos. Cardenales, jilgueros y brasitas.

Si no supiera que están vivos, le creería. Por cinco minutos lo voy a hacer. La muerte de jota es espectacular, casi de prócer. Muere en el campo. Cae. Sus últimas palabras son para ella y de amor " Decile a Julia que no me olvide". Suspira.

(Leíste tanto! Ahora podés inventarte las muertes que más te gusten. Pensar que he leído lo mismo, tus libros. Todos. Cuando era chica y no había cielo sino estrellas. Te juro que te los volvería a leer si escucharas...)

Me mata de amor: a sus 93 años mi abuela y yo tenemos una causa más en común, también se sumó a la cruzada de los "te quiero mucho" "te extraño" "volvé seguido". Besos y abrazos. Lo más que se pueda porque no sabemos hasta cuándo. Antes no era así, para nada. Ahora, su cabecita estará dónde, pero construyó siglos en la expresión del amor.

¿Ejemplos de qué? No sé si vas a poder volver o si vas a revivir a tus muertos, si nos vas a reconocer la próxima vez. De alguna manera, estás y estamos más ahora que en todo el pasado. En otro nivel, en medio del delirio, volviste. Nos perdemos y ganamos de modos extraños.



Domingo

Identificada

Mientras hojeo símbolos en el sillón de la librería, dos nenas se sientan enfrente mío, cada una con un libro en la mano.

La más chica dice seriamente y con cierto orgullo:

- "Yo sólo lo voy a ver porque yo no sé leer"


(Me provoca 1002 cosas a la vez. ¿No es magnífico?)
Está tan enojada consigo misma que cuando habla hiere.

distracciones

Ayer pensaba en tu remera verde tan verde (me encanta, buscala). Hoy, en mi costumbre de ponerme la ropa al revés.

Últimamente

No sé cómo responder las cartas que recibo. Quizás yo haya hecho lo mismo en otros cuerpos.

*
Sólo comprendo el sentido literal. No exagero. Sólo el literal, cero metáforas. Cuidado con lo que decís. Tengo muchos ejemplos. También testigos.

*
Además, creo cosas increíbles.

*
Y etc´s que me da vergüenza confesar.

Satén

El verano acentúa mi adoración por los vestidos.

Adiviná qué llevo


ro -Vos sabés que me acordé de vos en plena cordillera andina
carry.on - ¿Viste una llama! ¿Y te mandó saludos para mí?
ro -jajajjaj no vi a un cam(rr)ión