10 de abril de 2012

Ensimimada

amores perros

Voy a darle de comer a Cabrito. Hice barro cuando le cambié el agua y es justo frente a ese charco que lo espero. Él se acerca despacio, rodeando "la cosa", pisando con suma suavidad. Me da ternura, y mucha gracia verlo así, con sigilo felino. "¡Cabrito, no seas tan delicado! ¡Sos un perro!" Obediente pisa con fuerza el agua y las pintas marrones explotan en mi ropa y cara.
Ahora sí me estoy riendo fuerte de mi propia torpeza. En voz alta le agradezco -otra vez- su lección, su delicadeza animal.

9 de abril de 2012

Me devolvió la ropa con un perfume tan rico que no pude evitar ponérmela para dormir.

8 de abril de 2012

7 de abril de 2012

Cuando no me puedo dormir pienso en nombres, sus diminutivos y apodos correspondientes. Pruebo llamando, pero todavía no hay uno que sea.

Donde vamos a vivir no hay nombres prohibidos y eso alimenta mi imaginación.