4 de septiembre de 2021

 I

Hijo, nosotros no tuvimos la hora sagrada
esa fiesta sensorial 
en que vuelven a fundirse 
una madre y su recién nacido

En nuestro primer encuentro 
busqué tu mirada a través de la incubadora 
y no sentí la conexión que dicen que ocurre
Apenas podía mantenerme de pie
estaba en shock
extraviada en mi nueva vida

Durante semanas
mis manos se vistieron de latex para tocarte
tu piel necesitaba tiempo
como las cicatrices de mi vientre

Cuando al fin pude tomarte en mis brazos
te saqué de la incubadora con temor
los cables y las sondas daban la distancia
de nosotros en el mundo
hacía malabares para sentarme en esa silla plástica
que es igual a montones de sillas
y que no elegiría nunca para un encuentro

Aquella vez no te besé
aún sentía que debía pedir permiso
como si todavía no fueras mío
y los gestos más elementales del amor 
no hallaran su forma

II
Desde el momento cero
te hablé de la manera más dulce que soy capaz
busqué las palabras con las más altas vibraciones
enhebré a toda nuestra familia en el relato
y otras cosas que creí importantes
te canté las canciones que sé y las que no sé
y con una sabiduría recién estrenada
creí sostener así nuestras vidas

Mi voz fue mi piel 
el latido de mi corazón
mi olor
lo que detiene el llanto
la presencia
todo lo que es

Mi ofrenda

26 de agosto de 2021

*.*

 Hijo, el cielo de tu boca

está poblado de milagros


Allí es donde suben las chispas

de todas las palabras que no sucederán

esa belleza que será arrasada

con la misma naturalidad

de todo lo que avanza 

irremediablemente 

iluminando.


El majestuoso púlpulo

el gigante egorista

tus amados ojotes

la mosquera

y esa lengua que hablas algunos días

que tiene el don de no parecerse a nada

y de ser irrepetible 


Acaricio este mundo en extinción

con una nostalgia anticipada

lo guardo para cuando ya no recuerdes

y sea necesario volver a tu infancia

a estos días en que alimentamos lo intraducible

casi sin querer

y atizamos juntos el fuego de la poesía

10 de agosto de 2021

Meshes of the Afternoon

 


Cosí las sombras al deseo

rompí la cáscara del sueño 

y anidé en su revés 


Soy el sentido de la huida 

mi doble y la doble de mi doble

espejo y puñal

la llave maestra que abre todas las puertas

pero solo devuelve imágenes rotas 

reflejos inequívocos de todo lo que será

15 de julio de 2021

*.*


 todo vive en su excepción 

la espada atraviesa el tajo de esta barca

para que no me hunda


la herida sostiene el viaje, lo impulsa 

promesa de lo hondo y lo abierto

derechito hacia la muerte


11 de julio de 2021

***

Ahora que vivo lejos del lugar donde nací, tengo la necesidad de actualizar con cierta frecuencia lo que significa para mí la patria. Algunas veces me impulsa la violencia de una caída, la disolución de un vínculo que creía fundamental, la fuerza del extrañamiento, casi nunca algo que ocurre dulcemente, pero ese casi, ese casi y su potencia, el amor que me trajo hasta acá, el nacimiento de mi hijo, lo que guardo en la oscuridad primera donde se prepara la vida...  

¿De qué manera me atraviesa o me constituye la patria? ¿A dónde está? ¿Va conmigo cuando me alejo? ¿Es posible reinventarla? ¿Cuáles son los puntos que indefectiblemente no juegan al solitario, porque la patria jamás conjuga con el uno, si el uno no somos todos?

 Después de algunos años, siento que mi sur es más un olor que cualquier otro sentido, una atmósfera particular que se crea cuando se juntan dos o más, una distensión gozosa, como sacarse los zapatos cuando se vuelve a casa, el sentido del humor que compartimos con otros, la forma en que bailo con cualquiera, es decir, el modo en que soy capaz de abrirme o cerrarme con lo demás, ese ritmo, ese movimiento recíproco.