

Apagadita, con escapes de luz. Cuando me abro y no hay tú ni nuestro, solo fuga, dispersión y nada que en verdad suceda. Gastos inútiles. Cansancios insoportables. Nudos y no caminos. Rémoras. Peces rémoras. Pido, si alguien viene, que ya venga.
Más como estratega que como apasionada pienso en un punto en común, algo que me deje asida, aún flotando, pero agarradita. nombro a "."
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Incesante ir y venir sobre puntos flotantes, babita del diablo, ahí va. Un paso al costado y también me caigo. No es odisea, es estupidez. Show del anti-héroe. Lo sé. Esa lucidez. Y mi propia a. que me agota, todo "esto" me agota. El abuso de los demostrativos para seguir sin nombrar, también. Aguardar agazapada. Continuar así hasta que se abra. Reverendamente cansada y de girar. No se va, no te vas con nada, no cesa. Luz tan blanca casi a punto de explotar, de explorar. Que salir. Hay un desierto sumergido, un vacío inmenso no. Tanto guardar que ni el balbuceo. Oh, el vómito. Rodeando y rondeando el corazón del asunto. Giros. Aguardar ya para qué. Me ves tan mansa.